lunes, 17 de noviembre de 2008

Un año

Hace un año exactamente hice algo que nunca había hecho en mi vida, algo que negué durante meses, algo que acosaba mi mente constantemente. Hice algo que no muchas mujeres se dignan a hacer, hice lo que no muchos me recomendaban; pero ya no lo soportaba.



Abrí mi corazón, declare mis sentimientos, declare la derrota ante el amor y mi necedad. Y ya derrotada no me quedaba mucho por hacer, mas que aceptarlo y disfrutar claramente.



Al principio todo fue mágico, creamos nuestra propia burbuja ( y aclaro NUESTRA porque me gusta pensar que el sentimiento fue mutuo) donde todo era rosa, había brillitos por doquier y donde todos nos sonreían y felicitaban; "hasta que se te hizo" llegue a escuchar de una de mis amigas, yo solo sonreí, era lo único que solía hacer. Ya se imaginaran el cuento perfecto, donde aparentemente nada podría arruinarlo ( ni las brujas malvadas, ni ningún dragón).



Ese fue mi primer error bajar la guardia, quitar mi defensa, olvidarme que la gente lastima gente (aunque suelo creer que hay gente que no es gente-común error de anii); y al principio no parecía la gran cosa, si tal vez de repente me intento manipular pero claramente soy mas fuerte, pero aveces solo por complacerlo le hacia creer que si estaba a sus ordenes.



Después vinieron las fiestas, con la familia todo fue hermoso, yo naturalmente con el celular en mano mensajeandome con mi amante; todo normal aparentemente, notaba una extraña ansiedad de su parte, cada vez que no estaba cerca de el; pero decidí ignorarla, "debe ser idea mía", que ilusa.



Y vino finalmente el nuevo año, con nuevos propósitos, deseos y demás. Nuevas ideas de como pasar el tiempo con el vinieron a mi mente, esperaba tan entusiasmada el momento de volverlo a ver ( lo digo porque todavía no nos veíamos tan seguido). Las clases comenzaron nuevamente, "genial" pensé, "menos tiempo que pasar con el" (sarcasmo); siempre queriendo estar con el, ignorando a mis amigas, olvidandome de mi.



Llego el mes del amor, que emocionada estaba, tantas cosas por hacer, quería darle todo lo que en el mundo había. Cartas, dulces, globos, mi corazón. No tenia obviamente el capital para hacerlo, pero ¡oh! gran idea se le ocurrió a mi amante, juntemos a nuestras familias para dicha fecha. Y sinceramente la idea me parecía genial, que cosa mas hermosa que pasar un día tan bello con tu familia; claro en la tarde saldríamos a algún lugar. El día finalmente llegó y ambos convencimos a nuestras respectivas familias de juntarnos en la casa de el; la sencillez es una de las tantas cosas que nunca lo han caracterizado, fue el primer pensamiento que cruzo por mi cabeza al ver el regalo que a mis manos llegaba, un enorme animal de peluche cubierto por papeles de colores, dulces alrededor de el, todo finamente acomodado en una caja de madera forrada de rosa con brillantina. Que vergüenza sentí yo al momento de entregarle un pequeño peluche de zorro (animal que aun pienso que lo caracteriza), junto con una carta y una foto de nosotros. El sonrió y acepto el regalo, claro la reacción de desagrado de su hermana y madre no se hizo esperar; pero las ignoramos ese día iba a ser perfecto para nosotros.



(De aquí en adelante comienza el verdadero problema)



Y el tiempo siguió pasando, escuela, examenes, amistades marchitandose (¿?), en fin todo seguía su curso; ó a menos eso pensaba yo. Finalmente las tan merecidas y apreciadas vacaciones de semana santa. Cada quien por su lado, eso es lo que creí que habíamos acordado ( ¡INGENUA!). Por mi parte, salí a conocer un poco mas de mi estado con mi pequeña familia. Muy divertidas vacaciones, y mi madre y su magnifica idea de en vez de un hotel quedarnos en una casa antigua, no no es sarcasmo me pareció muy buena la idea, esas casas son mas entretenidas a comparación de donde vivimos. En lo personal, me parecio buena idea seguirles el rollo, andando en un pueblo antiguo; asi que me despoje de toda mi tecnologia, menos mi camara (I ♥ photography). Pasaron tres días sin saber nada de el, y no me preocupo. Pero el cuarto dia ibamos a dividirnos en dos expediciones diferentes asi que lleve conmigo mi celular, no hay palabras para describir mi sorpresa al ver que, en cuanto encendi mi celular, cientos de mensajes llegaron, algunos completos, otros a medias, y algunos vacios. TODOS, y absolutamente todos de la misma persona. Mi curiosidad no me hizo esperar, pero que gran desilucion cuando comenze a leerlos. Uno sonaba cada vez mas desesperado que el anterior, y ya los ultimos eran amenazas ' si no me contestas esto termina'. Eso no lo tolere y apague de nuevo el telefono. No iba soportar ese tipo de cosas. A las horas lo olvide, no iba a dejar que una persona arruinara tan lindo viaje.

Nos volvimos a encontrar, y aqui no paso nada, solo los tipicos 'te extrañe' , y el singular ' no puedo vivir sin ti', ah caray, pense, en que me he metido. Siempre he estado en contra de la gente codependiente, simplemente no la soporto. Pero hice una excepción con el, por que el era especial ( o asi me gustaba pensar).

El tiempo siguio su curso, y las cosas no parecian ir para bien. Cada vez su ansiedad, me asustaba mas. Y yo naturalmente no me queria quedar ahi, así que inconsientemente me iba alejando. Luego buscaba excusas para no verlo, y actividades para ocuparme en las tardes.

Hasta paso mi cumpleaños y el ni sus luces, claro fuera de la ciudad 'sufriendo' de compras en L.A.

Por fin termino, el sufrimiento de ambos, despues de casi 5 meses de angustia sin cesar.

Y si pensé que terminaria ahi me equivoque, el acoso comenzo y aunque la respuesta fuera siempre la misma insistia; hasta que por alguna extraña razon desistio.

Pero para mi sorpresa volvio con una nueva actitud, que solo logro enfurecerme; no lo comprendo y creo que no lo hare. Seguimos lastimandonos mutuamente, y no nos gusta, pero no comprende que ya termino y no, no pienso volver al dolor.

E increiblemente ya paso un año, donde conoci muchas cosas. Fui de extremo a extremo, en las emociones. Casi pierdo un par de amistades, reafirme lazos con mi familia, descubri lo mucho que adoro la lectura y que no soy tan mala en el teatro. Mis gustos cambiaron.

Fue un buen año, y gracias por todos a los que hicieron que fuera posible, aunque se rian. Aprendi a que un cambio, si comienza por mi.